¿Qué no hacer al dimitir?

El momento de renunciar no tiene por qué ser dramático y problemático, por ello es importante adoptar buenas prácticas antes, durante y después de este proceso.

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Cuando vamos a una entrevista de trabajo, siempre buscamos las mejores prácticas para prepararnos; qué hacer, qué no hacer, cómo comportarse, etc.

Sin embargo, en el Es hora de renunciarNo siempre tenemos este cuidado, lo cual es un error, como también es importante tomar precauciones en este momento, sobre todo porque no sabemos qué traerá el mañana.

Es importante que dejes tu trabajo, pero que siempre mantengas las puertas abiertas por si necesitas o quieres regresar, y no te extrañes, porque esto es muy común, para que te des una idea, 1 de cada 4 personas se arrepiente de haber renunciado.

En el texto de hoy descubrirás Qué no hacer al renunciar. ¡No te lo pierdas!

Vea a continuación lo que se cubrirá en esta publicación:

  • Tomar acción por impulso.
  • Deja que el jefe sea el último en enterarse.
  • No estar preparado o abierto a la negociación.
  • Hablar mal de la empresa después de renunciar.
  • Desconocer sus derechos y deberes.
  • Avisar de salida de último momento.
  • Conclusión.

1. Realizar acciones impulsivas o irreflexivas.

Dejar un trabajo es una situación delicada, por lo que es importante pensar detenidamente antes de hacerlo y evaluar los pros y contras.

¿Cuales son las cosas que te llevaron a tomar esta decisión? ¿Has planeado qué hacer a continuación?

La mayoría de las personas que renuncian por impulso, en un momento de estrés y frustración, terminan arrepintiéndose después.

Por eso, es importante pensar, evaluar los beneficios que ofrece esta empresa, cómo es el ambiente laboral y cómo resolver estos conflictos sin tener que renunciar.

2. Deja que tu jefe sea el último en enterarse

En Es hora de renunciar Tenemos la costumbre de comentar con nuestros compañeros de trabajo, sin embargo, el líder siempre es el último en enterarse, esto no es cool.

Además, si tu jefe se entera por otras personas, será aún peor y dará una mala y poco profesional impresión de ti.

Por eso, si has decidido que ya es momento de finalizar tu etapa en la empresa, habla primero con tu jefe, quién sabe, puede que las razones que te llevaron a tomar esta decisión no se resuelvan.

Aunque aún no lo hayas decidido, habla con tu jefe sobre tus dudas, planes e insatisfacciones. Quién sabe, quizá puedas contar con él o ella como aliado o consejero.

Sabemos lo difícil que es llamar a tu jefe para tener esta conversación, pero prepárate con antelación y trabaja tus emociones para poder controlar tu nerviosismo y ansiedad.

3. No estar preparado o abierto a la negociación

Esta pregunta dependerá de los motivos por los cuales renuncias, pero si la empresa en la que trabajas es interesante y los motivos tienen solución, ¿por qué no darle una segunda oportunidad?

Si está satisfecha con tus servicios y/o no quiere despedirte, es común que se haga una contraoferta.

Por lo tanto, es importante en Es hora de renunciar informar las razones que llevaron a esta decisión, ya que quizá puedan ser resueltas.

Cuando recibas una contrapropuesta, no respondas inmediatamente, pide tiempo para pensar y dar una respuesta.

Aunque ya sepas cuál es la respuesta, no informes tu decisión en este momento, hazlo en otro momento, fuera del calor del momento, pero tampoco es necesario esperar demasiado, incluso el día siguiente ya es válido.

4. Hablar mal de la empresa después de renunciar

No hables mal de la empresa ante otras personas después de renunciar y no provoques o levantes "rumores" en los pasillos de la empresa.

Esto altera la cultura organizacional de la empresa, daña el ambiente laboral y también empaña su reputación, además de ser poco profesional.

Aparte de eso, dependiendo de la situación, aún podrías tener problemas con la ley, ya que la mayoría de las empresas tienen acuerdos de confidencialidad que posiblemente hayas firmado cuando te contrataron.

Así que, ten por seguro tu decisión y presta tu despido con tranquilidad, disfrutando lo mejor posible de tus últimos días en la empresa y al lado de tus compañeros.

Además, no llegues a la nueva empresa y hables mal de la antigua. Este tipo de diálogo también debe evitarse entre amigos y familiares. Es importante tener cautela.

5. Desconocer sus derechos y deberes

Fracasamos en Es hora de renunciar y desconocer nuestros derechos, pero sobre todo, nuestros deberes también.

Por eso, no olvides anunciar formalmente el aviso a RRHH y a tu jefe y continuar cumpliendo con tus obligaciones hasta tu día de salud.

Conozca todos sus derechos para asegurarse de que ninguno de ellos sea violado. En caso de ser necesario consulte con un abogado laboral para realizar sus cálculos laborales y cómo proceder.

6. Avisar de salida de última hora

A menos que sea una situación extremadamente necesaria e inevitable, nunca abandones la empresa en el último momento de forma irresponsable. Esta es ciertamente una de las cosas que no se deben hacer en Es hora de dimitir.

Lo correcto es avisar con un mes de antelación, así la empresa tendrá tiempo de resolver cosas, por ejemplo, formar a alguien para cubrir tu puesto, gestionar el papeleo del despido, etc.

Además, no dejes incompleto ni lo hagas mal el trabajo que depende de ti, cumple con excelencia tus metas y objetivos puestos a tu cuidado.

Si no tienes tiempo para terminar los proyectos, hazlo saber a la empresa y pasa los detalles al líder o persona que ocupará tu puesto. Hablando de eso, si tienes que entrenar a alguien para que tome tu lugar, simplemente sé la persona que querías encontrar cuando comenzaste.

Tenga empatía, paciencia, respeto y sea acogedor.

Conclusión

Dejar tu trabajo no tiene por qué ser una pesadilla ni un gran problema, pero no siempre depende solo de nosotros.

Esto se debe a que, sin importar cuán excelente sea el trabajo que haya realizado a lo largo de los años, la empresa puede no aceptar su renuncia y dificultar el proceso.

Por eso es importante que estés preparado y sepas Qué no hacer al renunciar.

Pon en práctica nuestros consejos y haz el proceso más sencillo y justo. Recuerda, simplemente estás dejando la empresa, pero no tienes por qué cerrar las puertas.

Si estás en una transición profesional, asegúrate de leer nuestro artículo Entrevista remota: 7 consejos para prepararse".

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