Las lecciones de comunicación de Barack Obama

Después de dos mandatos, Barack Obama destacó por su exitosa gestión. ¡Descubre las lecciones de Barack Obama para incorporarlas a tu realidad!

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Cuando fue elegido 44º presidente de los Estados Unidos en noviembre de 2008, Barack Obama hizo historia al convertirse en el primer presidente afroamericano de la mayor potencia del mundo. Después de dos mandatos, Barack se distinguió por su exitosa gestión.

Y cuando te conviertes en uno de los presidentes más exitosos de una de las principales economías del mundo, por supuesto que mucha gente querrá saber absolutamente todo lo que tienes para enseñar, ¿verdad?

Esto dio como resultado la construcción de un verdadero imperio post-gobierno, con entrevistas, libros, podcasts, conferencias alrededor del mundo…

¡Todos quieren consumir su contenido y, así, adquirir algo del conocimiento transmitido por el líder que inspiró y sirvió de ejemplo para tantas personas alrededor del mundo!

Pero ¿qué tipo de lecciones puede ofrecer un expresidente para nuestra realidad? ¡De estas lecciones y aprendizajes es de lo que vamos a hablar hoy! El contenido estará dividido en temas y cubrirá los siguientes temas:

  • La importancia de saber comunicarse
  • Construyendo una “marca”
  • Coherencia entre el habla y los gestos
  • Apuesta por la simplicidad
  • El poder de la retroalimentación
  • Relajarse es un paso muy importante

La importancia de saber comunicarse: una de las principales lecciones de Barack Obama

La claridad y la objetividad son la clave para cualquier discurso exitoso. ¡Y el expresidente conoce la importancia de estos aspectos como nadie!

En todos los eventos en los que ha participado –como conferencias y programas de televisión– desde que era candidato a la presidencia, Barack siempre ha sabido utilizar estos puntos para cautivar a su audiencia.

Además, al demostrar seguridad y dominio de los temas tratados junto con su oratoria, Obama se convirtió en un referente en materia de comunicación.


Construyendo una “marca”

El impacto causado por la administración de Obama es algo que siempre debe resaltarse cuando se trata de política moderna.

A diferencia del estilo más serio al que estaban acostumbrados los norteamericanos, Obama supo construir una personalidad en la que, a pesar de tratar temas serios que exige la política, sabía ofrecer una ruptura con la norma con su manera relajada.

Al construir este personaje, el político ayudó a generar una mayor identificación con sus votantes, creando un sentimiento de cercanía, aun estando en una posición tan inalcanzable como la de presidente de Estados Unidos.

Esto sólo sirve para resaltar el poder de una buena construcción de imágenes.

Coherencia entre el habla y los gestos

Puede que te guste o no Obama, pero hay algo que debes admitir: Tiene una postura gestual envidiable que, a día de hoy, pocos políticos tienen.

Sabe cómo conducir una conversación que abarca desde temas más relajados hasta asuntos más serios sin exagerar su postura.

Otra habilidad muy llamativa en la personalidad del ex presidente es su capacidad oratoria.

Manteniendo un ritmo apropiado en sus discursos, Obama es capaz de hacer que su audiencia siga su línea de razonamiento y hacia dónde quiere llegar mientras se comunica con el público.

Otra herramienta muy utilizada por los políticos y que ha demostrado ser muy efectiva es aprovechar las pausas entre discursos para enfatizar temas y mensajes más importantes, como al aportar datos y números, por ejemplo.

Mantenlo simple: ¡la lección de Barack Obama que debes poner en práctica ahora!

¿Has notado que la mayoría de las personas, cuando dan un discurso público, siempre intentan utilizar palabras difíciles? ¿Y a menudo, esta actitud, en lugar de facilitar las cosas, sólo sirve para dificultar la comprensión?

No hace falta mucho esfuerzo para entender los mensajes que Obama quería –y quiere transmitir, ahora en sus apariciones post-presidenciales– en sus discursos.

Esto se debe a que, al hablar ante grandes masas, Obama siempre se esforzaba por utilizar un vocabulario sencillo y fácil de entender para todos los presentes, independientemente de su nivel cultural y social.

Este hecho, a pesar de ser muy sencillo, hace que sus discursos sean más claros y fáciles de entender tanto para los oyentes con un alto nivel intelectual como para aquellos que no cuentan con un nivel de educación avanzado.

Además de facilitar la transmisión del mensaje que quiere transmitir, esta actitud también refuerza la sensación de cercanía, haciendo que parezca como si hablara directamente a cada uno de los espectadores.

Esta es una postura interesante que podemos adoptar incluso durante nuestra vida diaria.


El poder de la retroalimentación

Nadie nace con grandes dotes oratorias. Esto es algo que se adquiere a través de mucho entrenamiento.

Y para que haya una mejora es necesario que se produzca el famoso feedback. Para ello, busca siempre la opinión de alguien de confianza –puede ser un familiar, un amigo, un compañero de trabajo– para que te dé su opinión sobre tu desempeño.

Es a través de esta retroalimentación que gradualmente podrás estructurar mejor tu discurso en público. Pero recuerda: busca siempre a alguien que te dé una opinión honesta y te ayude a mejorar cada vez más.


Relajarse es un paso muy importante

¿Sabías que la etapa previa al discurso es tan importante como el discurso mismo?

Puede parecer una exageración, pero dar la debida importancia a una rutina tranquila y sin preocupaciones en el día/horas previas al discurso puede marcar la diferencia en el éxito del mismo.

Mientras participaba en su primer debate, Obama enfrentó una serie de contratiempos que le impidieron seguir su rutina de relajación: Su vuelo se retrasó, no pudo comer como es debido y, para colmo, estaba ansioso antes de ir a dormir.

Para su segundo debate, Michelle Obama tomó el control de la situación e informó a todo el equipo que su esposo necesitaba seguir su rutina previa al debate de manera reglamentada.

Y esto se ha convertido en una rutina desde entonces.


Conclusión sobre las lecciones de Barack Obama

Aunque la mayoría de nosotros no lidiamos con debates y discursos constantemente, trabajar la oratoria es una práctica que debería ser parte de la rutina de todos.

Al mejorar esta habilidad, mejoramos nuestra comunicación en su conjunto.

Por eso, consejos como estos son válidos en todos los ámbitos, y se pueden adaptar para encajar en cualquier rutina, no importa si tienes un trabajo de 8 am a 6 pm de lunes a viernes o estás gobernando la mayor potencia mundial.

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